La ortodoncia es la especialidad de la odontología que se centra en la prevención y la corrección de dientes y mandíbulas mal posicionados.
A pesar de lo que se piensa comúnmente, los tratamientos de ortodoncia no sólo pretenden mejorar la estética de nuestra boca, sino que favorecen la propia funcionalidad de los dientes y ayudan a prevenir enfermedades periodontales y otros problemas bucales comunes.
La ortodoncia invisible es un aparato de ortodoncia que consiste en una serie de aparatos transparentes y removibles que son personalizados para cada paciente y confeccionados en un material completamente estético y cómodo. Cada alineador está confeccionado a medida a partir de un escaneado virtual de la boca que permite mover los dientes hacia la posición deseada en muchos casos de forma más rápida y controlada que con ortodoncia convencional. Cada aparato debe usarse 22 horas al día durante 7 días, para que los dientes se vayan moviendo poco a poco hasta la posición final diseñada por el ortodoncista.
Realizamos un escaneado intraoral para los tratamientos de ortodoncia y aprovechamos todos los avances tecnológicos.
Consisten en la colocación de aparatos fijos en los dientes que los mueve de forma lenta y constante hasta dejarlos correctamente alineados.
El sistema de ortodoncia fijo más conocido son los brackets metálicos. Sin embargo, existen aparatos fijos fabricados con materiales prácticamente imperceptibles (como los brackets de zafiro o los linguales) que son una opción definitiva para quienes quieran preservar un buen aspecto durante el tratamiento.
La ortodoncia interceptiva o funcional es aquella encaminada a abordar problemas de maloclusión en edades tempranas, cuando el crecimiento aún no ha concluido.
En casi todos los ámbitos de la salud resulta más beneficioso tratar una enfermedad a tiempo, y en el caso de los dientes supone un procedimiento más simple.
Además, evita problemas en la edad adulta. Por ello, este tratamiento de ortodoncia se encarga de corregir la mordida cuando el niño se encuentra en fase de crecimiento.
Tal y como veremos a continuación, el uso de aparatos propios de la ortodoncia interceptiva durante la infancia supone numerosos beneficios para la salud, funcionalidad y estética de la boca.
Se trata de un tipo de ortodoncia infantil, por lo que no se puede colocar en personas adultas cuyo desarrollo mandibular ya ha finalizado.
El objetivo de la ortodoncia interceptiva en niños es guiar el crecimiento y/o corregir el desarrollo de sus estructuras óseas, es decir, de los huesos: maxilar y mandíbula.
En otras palabras, lo que pretende es controlar y equilibrar tanto la posición como el tamaño de los huesos que conforman la dentadura.
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